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PUBALGIA

La pubalgia, pubalgia atlética, hernia del deportista o hernia del deporteingle de Gilmore o dolor de ingle, es el dolor de pubis. El término recubre varios procesos patológicos diferentes que se localizan al nivel del pubis.

  • Pubalgia del deportista: es una tendinitis de alguno de los numerosos músculos abdominales que terminan en una lámina fibrosa (lalínea alba, el recto mayor del abdomen, el oblicuo mayor del abdomen… ) o del muslo (aductor, abductor,.. ) que se introducen en la zona ilio-pubiana. Esta inflamación se debe a una activación repetida y traumatizante del tendón involucrado (en los futbolistas, por ejemplo, resultan frecuentemente afectados los aductores).
  • Osteitis pubiana: afección de la sínfisis pubiana o inflamación (periostio en el hueso) de la zona ilio-pubiana.
  • Fractura de la zona ilio-pubiana tras un golpe directo o accidente (en adultos).

Cuadro clínico

El cuadro cursa con dolor difuso en la zona inguinal y sobre el pubis que se instaura durante semanas o meses afectando, inicialmente, a la práctica deportiva y, en las fases finales, a las actividades de la vida diaria, llegando a ser muy incapacitante. En la sínfisis del pubis se insertan los tendones de los músculos adductores y el recto anterior del abdomen. Dependiendo de la irradiación dominante del dolor se habla, a veces, de pubalgia alta o pubalgia baja.

La palpación de los músculos aductores, abdominales o de la sínfisis púbica es dolorosa, la contracción isométrica de músculos adductores o el estiramiento de los mismos es dolorosa y, principalmente en los casos de pubalgia alta, existe dolor abdominal que se exacerba al toser o estornudar, confundiendo el cuadro con una hernia abdominal o inguinal.

Tratamiento

En los casos en que podamos identificar las causas intrínsecas que hayan contribuido a la pubalgia (problemas lumbares, alteraciones de la articulación de la cadera…) hemos de corregir estas causas para evitar que el problema se cronifique y fracasemos en el tratamiento.

En la mayoría de los casos se considera que la pubalgia es el resultado final de una descompensación entre las tracciones mecánicas de los músculos adductores, los oblicuos del abdomen y los músculos abdominales. Sin embargo, una vez que el daño afecta a la entesis o unión osteo-tendinosa o a la propia sínfisis del pubis el daño va más allá y el dolor muscular puede reflejar un intento de estabilización o inmovilización de una zona dolorosa. Por ello deberemos combinar el programa de entrenamiento, estiramientos y una planificación y programación de las cargas de trabajo, junto con otras medidas reparadoras o regeneradoras, cuando estén a nuestra disposición.

Inicialmente se plantea un tratamiento conservador que incluye la reducción o el cese transitorio de la actividad deportiva y un plan de rehabilitación y compensación de la musculatura que incluye:

  1. Trabajo isométrico de los adductores y abductores. Trabajo isométrico de los rectos del abdomen y de los oblicuos. Puede ayudar en los casos muy sintomáticos a obtener un alivio del dolor en las zonas miotendinosas.
  2. Este tratamiento se complementará con estiramientos y trabajo excéntrico de la musculatura abdominal, adductores, cuadrado lumbar, isquiotibiales, tríceps sural y psoas iliaco. Si se realiza después del trabajo isométrico, se soporta mejor. La elongación que se da en el trabajo excéntrico muscular facilitará la regeneración del tejido conjuntivo dañado.
  3. Junto a estas medidas, la medicina osteopática incide en la normalización de la estática y mecánica del pubis, columna dorsolumbar- lumbosacra, articulaciones sacroiliacas  y miembros inferiores.
  4. La fisioterapia manual o mediante electroterapia (microondas, ondacorta, ultrasonido, laser, magnetoterapia, electroestimulación) ayudará a superar la fase inflamatoria, de dolor y contractura, pero su capacidad para conseguir una reparación del periostio de la sínfisis púbica o de las entesis es limitada.
  5. Para obtener esta regeneración, tendremos a nuestra disposición tecnicas como la Electrolisis percutanea intratisular (EPI) y el plasma rico en factores de crecimiento (PRFC). Estas técnicas se aplicaran bajo control ecográfico, tanto en las uniones miotendinosas como en anillo fibroso del pubis.
  6. Las infiltraciones con corticoides, en los puntos dolorosos, han de limitarse.
  7. La crioterapia y la medicación analgésica oral ha de usarse de forma complementaria al tratamiento de fondo.

Si no obtenemos respuesta en tres meses de tratamiento podríamos plantearnos el tratamiento quirúrgico que suele consistir en la desinserción parcial del tendón adductor o el refuerzo de la pared abdominal con mallas o mediante una técnica similar a una reparación de una hernia (herniorrafia).

FUENTE: http://tulesiondeportiva.com/

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DOLOR EN EL SOLEO EN LAS CARRERAS

soleo

¿Qué podemos hacer para el dolor en el soleo al correr?

  • Cuando aparezca el dolor, deberemos ser prudentes y cesar la actividad que lo ocasiona. Si deseas continuar entrenando puedes hacer bicicleta (que no produce impacto contra el suelo) y a partir de los 15 a 20 días volver a la carrera de forma progresiva.
  • Imprescindible calentar. Un buen calentamiento antes de la actividad física te va a permitir reducir considerablemente el riesgo de lesión.
  •  Vendaje neuromuscular en la zona afectada. Su presión ayuda a relajar la zona toda vez que actúa contra el movimiento de inflamación. Calma la sensación de dolor
  • Cuando se produzca el regreso a la actividad no está de más acudir a una ortopedia  y adquirir una pantorrillera que nos permita mayor sujeción en la zona y una mejora del riego sanguíneo en la misma (por aumento de temperatura, actúa como vasodilatador) y optimiza el retorno venoso circulatorio por la presión.
  • Estira tras finalizar cada sesión. Muchos deportistas caen en lesiones que se podían haber evitado por no estirar. Acabamos la sesión, la agenda aprieta, hemos de ponernos a otra cosa y siempre sacrificamos el estiramiento… No lo hagas. Estira.
  • Pues antes de que vaya a más, lo mejor es parar. Si, como lees, paramos y descansamos. Hay atletas que llegan a descansar hasta 3 semanas en función del dolor en el soleo y su intensidad.
    Estirar bien gemelos y soleo (el soleo se estira igual que gemelos pero doblando la rodilla de la pierna de detrás).
    Darse masajes de descargas en algún fisioterapeuta, e incluso sesiones de ultrasonidos y calor. Esto es un especialista el que valorará que es lo más recomendable para uno.
    Aplicarse frío varias veces al día.
  • Os dejo un video de www.fisiojreig.com 

DEDO DEL CORREDOR

Uñas negras: qué son y cómo se producen

Es habitual entre los corredores tener uñas negras, son una seña de identidad, aunque si no se tratan bien pueden resultar molestas y provocar dolor en los dedos del pie, dejando de lado que no es nada estético ir con los dedos morados.

Este fenómeno se denomina hematoma subungueal y puede aparecer por diversos motivos según nos cuenta Víctor. Uno de ellos es obviamente un fuerte golpe sobre la uña, como la caída de un objeto pesado sobre ella, pero la que a nosotros, los corredores, nos interesa es la siguiente.

En primer lugar se debe a un traumatismo de repetición, es decir, todos los pequeños golpes que los dedos realizan dentro de la zapatilla con el interior de la misma mientras corremos, en cada zancada.

La suma de todos ellos hacen que finalmente se cree un hematoma bajo la uña de un dedo, dando lugar a la uña negra si no se evita. Es por esto que es más común que lasuñas moradas aparezcan en corredores que realizan largas distancias (más impactos) y en aquellos que los que entrenan o compiten en zonas con desnivel, ya que en las bajadas los dedos chocan constantemente con el frontal de la zapatilla.

Cómo tratar y curar las uñas negras

Cuando se produce un hematoma en un dedo cerca o bajo una uña lo mejor es no esperar “a ver qué pasa”, sino tratarla antes de 72 horas, en las cuales será posible sacar la sangre acumulada. Si el hematoma está localizado alrededor de la uña, puedes drenar la sangre tú mismo ayudándote de un kit de aguja hipodérmica y una jeringuilla (que podrás encontrar en cualquier farmacia).

Si la sangre está debajo de la uña, un lugar inaccesible con la aguja, hay que drenarla haciendo un orificio en la propia uña, de forma que sea una vía de escape para la sangre. En este caso el procedimiento es un poco más laborioso y lo más recomendable es acudir a un podólogo para que lo haga. Según nos comenta Víctor,no duele nada y el alivio es instantáneo, ya que desaparece la presión de la sangre.

Si no sigues estos consejos y prefieres dejar que la uña se cure con el tiempo, lo más probable es que acabes perdiéndola, ya que se pondrá negra y comenzará a crecer otra debajo de ella, que finalmente ira empujando “a la antigua” hasta reemplazarla y caerse, un proceso que puede durar muchos meses.

¿Se pueden prevenir estos hematomas?

No hay una fórmula exacta para hacerlo, pero algunos consejos son:

  • Asegurarse de utilizar una talla correcta de zapatilla: esto es primordial y básico, si la zapatilla es pequeña para tu pié los golpes serán continuos al correr y estará más presionado.
  • Mantener las uñas de los pies cuidadas, bien cortadas
  • Tratar de mantener el pie seco durante largas salidas, usando unos buenos calcetines técnicos.
  • Relacionado con la zapatilla, también podemos probar a cambiar la forma en que apretamos los cordones. De esa forma se puede variar las partes apretadas, liberando más la zona delantera.
  • El uso de calcetines cómodos y zapatillas adecuadas con suficiente espacio para los dedos de los pies te ayudará a prevenir las uñas negras. Para asegurar un ajuste apropiado, párate con tus zapatos para correr y mide la distancia desde los dedos hasta la parte delantera de la zapatilla. Querrás al menos media pulgada de espacio.
  • Correr en altas temperaturas durante los meses de verano puede causar que tus pies se hinchen, lo que requiere espacio adicional. Sin embargo, la compra de zapatos con demasiado espacio para los dedos puede comprometer general el calce y hacer que el pie se deslice hacia adelante mientras corres, chocando los dedos de los pies en la pared frontal. Tómate tu tiempo y encuentra el ajuste correcto.

 

Fuente http://adf.ly/z3Tk5

PERIOSTITIS TIBIAL

¿QUÉ ES LA PERIOSTITIS TIBIAL?

La periostitis como su nombre indica es la inflamación del periostilo que para entendernos es el nexo de unión entre el hueso (en este caso la tibia) y los gemelos, tíbiales y peronéos. Normalmente se localiza en la cara interna de la espinilla y la sensación es como de tener un cardenal en dicha zona o en un punto muy localizado de esta.

¿POR QUÉ SALE?

Son muchos los corredores que atribuyen su lesión a una sola causa, por ejemplo las zapatillas. Esto es un error porque si bien una zapatilla inadecuada puede ser causante directa de una periostitis como dice el refrán “ni están todos los que son ni son todos los que están”.  Las lesiones hay que entenderlas en un contexto concreto y un corredor puede lesionarse aunque lleve la mejor de las zapatillas. La periostitis como otras lesiones tiene su origen en:

1- Superficie de entrenamiento inadecuada. Llámese asfalto o cualquier superficie endurecida.

2- Escasa o nula preparación muscular del individuo. Eso, que el gimnasio y los ejercicios también existen.

3- Volumen y/o intensidad inadecuadas. Entrenar más de la cuenta o con más intensidad o incluso variar la carga de entrenamientos de una manera brusca nos puede llevar a la periostitis.

4- Defectos biomecánicos. El exceso de pronación, la forma de nuestro pie (sobre todo si es cavo) y otros defectos de carga pueden ser causa directa de periostitis.

5- Calzado inapropiado. Escasa amortiguación o falta de estabilidad provocan periostitis.

6- Escasos o nulos hábitos de tratamiento muscular. No acudir nunca al masajista puede salir caro, no estirar, etc.

7- Hábitos de vida poco saludables. Trabajar de pie, el stress, mala alimentación, conducir muchas horas, etc. puede asociarse a diversas lesiones.

Está claro que podemos estar lesionados por una de estas causas, por tres o por todas a la vez y parece obvio que si trabajas de pie no le vas  a decir al jefe que lo dejas porque te puede provocar periostitis. Lo que si es cierto es que si del sorteo te compras todos los cupones te toca y si compras menos seguramente no te toque. Así por ejemplo si no te queda otra que correr por asfalto sabes que lo primero no puede racanear en zapatillas y no puedes flaquear en los demás y si entrenas más de 80 kms semanales tienes que empezar a plantearte que has de ser muy meticuloso en todo para librarte de las lesiones o renunciar a tus objetivos, tu sabrás que es lo que quieres.

Fuente: http://adf.ly/xLPe1

REMEDIOS:

Descanso

No trates de correr o realizar ejercicios de alto impacto con periostitis tibial, incluso si tienes un juego o carrera importante pronto. Correr con dolor puede empeorar la condición. Tan pronto como sientas dolor en tus espinillas, descansa las piernas y evita los ejercicios de alto impacto por dos o tres días. Continúa ejercitándote con actividades de bajo impacto, como andar en bicicleta, nadar o realizar ejercicios aeróbicos en el agua. Toma el elevador en lugar de las escaleras cada vez que puedas y camina con muletas si el dolor no te permite caminar cómodamente.

Remedios caseros

Poner hielo sobre las espinillas lesionadas puede aliviar el dolor y ayudar a curarlas, según ClinicaMayo.com. Coloca empaques de hielo envueltos en toallas de papel delgadas sobre tus espinillas por períodos de 15 minutos. Hazlo de cuatro a ocho veces por día, hasta que tus espinillas se curen. Reduce la inflamación de las espinillas elevando la parte inferior de las piernas. Eleva tus piernas mientras duermes por una o dos noches. Mientras tus espinillas sanan, puedes aliviar el dolor con medicamentos que no requieren receta médica, como la aspirina y el ibuprofeno.

LIBROS:          

VENDAJE TOBILLO

Os dejo un Video de un Vendaje de tobillo: http://adf.ly/wYCBJ

Clinica FISIOJREIG

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