Archivos diarios: 22 febrero, 2015

INFUSIONES

 

Una infusión es una bebida obtenida de las hojas, las flores o de los frutos de diversas hierbas, que pueden ser aromáticas, y se les vierte o se les introduce en agua a punto de ebullición.

Infusión de Cúrcuma y Limón para el Hígado.

Se puede endulzar con miel para equilibrar.

 Para una taza, utilizaremos el jugo de medio limón, agua caliente en cantidad necesaria y una pizca de cúrcuma.

Infusión de Manzanilla y Jengibre para dormir.

Para la preparación solo tenemos que poner una cucharadita de flores secas de manzanilla en agua hirviendo y le rayamos un poco de jengibre fresco, como siempre la medida es para un taza.

Infusión de Cayena, Canela y Limón para adelgazar.

Por cada taza, 2 pizcas de pimienta de cayena, una rama de canela o 2 pizcas de canela en polvo, el jugo de medio limón y claro el agua caliente.

Infusión de Naranja, Menta, Canela y Miel, para el sistema inmune.

Jugo de media naranja, en un taza con agua caliente, una rama de canela o dos pizcas de polvo, una cucharadita de miel y 4 o 5 hojas de menta fresca.

Infusión de Zanahoria, Salvia y Cayena, para un piel hermosa y sana.

Para hacer esta receta calentamos una taza de jugo de zanahoria sin llevarla a ebullición para no perder muchas vitaminas, la idea es calentarlo solo un poco. Ponemos un par de hojas de salvia fresca y una pizca de pimienta de cayena, dejamos que se asiente por unos minutos antes de consumirlo.

Infusión de Arándanos, Albahaca y Jengibre, para la memoria, concentración, etc.

Aplastamos una cucharada de arándanos, rallamos un poco de jengibre fresco y junto con 3 o 4 hojas de albahaca fresca, lo ponemos en una taza de agua caliente.

FUENTE: SAIKU

LIBROS:               

PUBALGIA

La pubalgia, pubalgia atlética, hernia del deportista o hernia del deporteingle de Gilmore o dolor de ingle, es el dolor de pubis. El término recubre varios procesos patológicos diferentes que se localizan al nivel del pubis.

  • Pubalgia del deportista: es una tendinitis de alguno de los numerosos músculos abdominales que terminan en una lámina fibrosa (lalínea alba, el recto mayor del abdomen, el oblicuo mayor del abdomen… ) o del muslo (aductor, abductor,.. ) que se introducen en la zona ilio-pubiana. Esta inflamación se debe a una activación repetida y traumatizante del tendón involucrado (en los futbolistas, por ejemplo, resultan frecuentemente afectados los aductores).
  • Osteitis pubiana: afección de la sínfisis pubiana o inflamación (periostio en el hueso) de la zona ilio-pubiana.
  • Fractura de la zona ilio-pubiana tras un golpe directo o accidente (en adultos).

Cuadro clínico

El cuadro cursa con dolor difuso en la zona inguinal y sobre el pubis que se instaura durante semanas o meses afectando, inicialmente, a la práctica deportiva y, en las fases finales, a las actividades de la vida diaria, llegando a ser muy incapacitante. En la sínfisis del pubis se insertan los tendones de los músculos adductores y el recto anterior del abdomen. Dependiendo de la irradiación dominante del dolor se habla, a veces, de pubalgia alta o pubalgia baja.

La palpación de los músculos aductores, abdominales o de la sínfisis púbica es dolorosa, la contracción isométrica de músculos adductores o el estiramiento de los mismos es dolorosa y, principalmente en los casos de pubalgia alta, existe dolor abdominal que se exacerba al toser o estornudar, confundiendo el cuadro con una hernia abdominal o inguinal.

Tratamiento

En los casos en que podamos identificar las causas intrínsecas que hayan contribuido a la pubalgia (problemas lumbares, alteraciones de la articulación de la cadera…) hemos de corregir estas causas para evitar que el problema se cronifique y fracasemos en el tratamiento.

En la mayoría de los casos se considera que la pubalgia es el resultado final de una descompensación entre las tracciones mecánicas de los músculos adductores, los oblicuos del abdomen y los músculos abdominales. Sin embargo, una vez que el daño afecta a la entesis o unión osteo-tendinosa o a la propia sínfisis del pubis el daño va más allá y el dolor muscular puede reflejar un intento de estabilización o inmovilización de una zona dolorosa. Por ello deberemos combinar el programa de entrenamiento, estiramientos y una planificación y programación de las cargas de trabajo, junto con otras medidas reparadoras o regeneradoras, cuando estén a nuestra disposición.

Inicialmente se plantea un tratamiento conservador que incluye la reducción o el cese transitorio de la actividad deportiva y un plan de rehabilitación y compensación de la musculatura que incluye:

  1. Trabajo isométrico de los adductores y abductores. Trabajo isométrico de los rectos del abdomen y de los oblicuos. Puede ayudar en los casos muy sintomáticos a obtener un alivio del dolor en las zonas miotendinosas.
  2. Este tratamiento se complementará con estiramientos y trabajo excéntrico de la musculatura abdominal, adductores, cuadrado lumbar, isquiotibiales, tríceps sural y psoas iliaco. Si se realiza después del trabajo isométrico, se soporta mejor. La elongación que se da en el trabajo excéntrico muscular facilitará la regeneración del tejido conjuntivo dañado.
  3. Junto a estas medidas, la medicina osteopática incide en la normalización de la estática y mecánica del pubis, columna dorsolumbar- lumbosacra, articulaciones sacroiliacas  y miembros inferiores.
  4. La fisioterapia manual o mediante electroterapia (microondas, ondacorta, ultrasonido, laser, magnetoterapia, electroestimulación) ayudará a superar la fase inflamatoria, de dolor y contractura, pero su capacidad para conseguir una reparación del periostio de la sínfisis púbica o de las entesis es limitada.
  5. Para obtener esta regeneración, tendremos a nuestra disposición tecnicas como la Electrolisis percutanea intratisular (EPI) y el plasma rico en factores de crecimiento (PRFC). Estas técnicas se aplicaran bajo control ecográfico, tanto en las uniones miotendinosas como en anillo fibroso del pubis.
  6. Las infiltraciones con corticoides, en los puntos dolorosos, han de limitarse.
  7. La crioterapia y la medicación analgésica oral ha de usarse de forma complementaria al tratamiento de fondo.

Si no obtenemos respuesta en tres meses de tratamiento podríamos plantearnos el tratamiento quirúrgico que suele consistir en la desinserción parcial del tendón adductor o el refuerzo de la pared abdominal con mallas o mediante una técnica similar a una reparación de una hernia (herniorrafia).

FUENTE: http://tulesiondeportiva.com/

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